Cinco series y documentales sobre la diversidad sexual para ver en el mes del Orgullo LGBT

Junio está marcado en el calendario como el período para celebrar y reflexionar sobre cuestiones de género, de libertades y de identidad. Aquí, un “top five” para maratonear alrededor de esos temas.

«La categoría de sexo no es ni invariable ni natural, más bien es una utilización especialmente política de la categoría de naturaleza que obedece a los propósitos de la sexualidad reproductiva». La frase le pertenece a Judith Butler, una de las filósofas más importantes de los últimos años, cuya obra hizo repensar los conceptos de sexo, identidad, género y política.

Esas ideas se ponen en juego constantemente. Y quizás con más fuerza en estos días, ya que en junio se celebra en todo el mundo el Mes del Orgullo LGBT. Aunque se realizan actividades durante todo el mes, la fecha más importante es la del 28 de junio. Ese día, durante 1969, estalló un conflicto conocido como la Revuelta de Stonewall. La seguidilla de manifestaciones sociales, originadas en Nueva York, exigía respeto y libertades para la diversidad sexual.

Las producciones de series y documentales dan cuenta de esa lucha histórica por la diversidad sexual y de los conflictos actuales. Acá van buenos ejemplos para disfrutar en los servicios de streaming y opciones gratis en YouTube, como para ver en el Mes del Orgullo que arranca este martes.

1) Transparent (Amazon Prime Video)

Aunque se estrenó hace siete años, su influencia sigue vigente porque puso la vara alta y se convirtió en un hito de la series con esa temática. Además, se llevó el Globo de Oro a la Mejor Serie de Televisión y una veintena de galardones en otros premios de la industria.

Cuando hizo su discurso en una de las entregas, la creadora de la serie, Jill Soloway, le agradeció a su padre, que la inspiró cuando le comunicó que «se sentía mujer y que era transexual”.

¿La historia? Justamente, un padre de familia de 60 años reúne a sus hijos para hacerles un anuncio importante -algo que le arde por dentro-, pero se arrepiente en el medio del discurso.

La historia de la mujer trans es una comedia profunda contada con gran sensibilidad, muy lejos del tono burlesco en el que caen otras. El trabajo de Jeffrey Tambor en la piel de Mort Pfefferman es notable, a lo largo de las cuatro temporadas.

2) Pose (Netflix y Flow)

«Dios te castigará dándote esa enfermedad», advierte la madre de uno de los personajes de la serie. El síndrome del que habla la mujer es el SIDA y el fondo de época es la Nueva York de los años ’80, principalmente la escena cultural afroamericana y latina LGBT.

Con un elenco formado por muchos artistas transgénero, la serie indaga en la vida de modelos y bailarines de la cultura underground de esa ciudad. Los primeros días del SIDA, la moda, las canciones y los bailes de la época y las escenas de represión son algunos de los ingredientes de la serie, creada por Ryan Murphy, Brad Falchuk y Steven Canals.

Los episodios proponen un abordaje con respeto y amor por los temas, aunque quizás sin la profundidad de Paris is burning, el excelente documental en el que parecería tener una lejana inspiración.

3) Sense8 (Netflix)
La serie recogió una legión de fans que le expresaban su amor incondicional, pero quizás no tanta audiencia como la esperada por Netflix, que le dio de baja antes de tiempo luego de la segunda temporada.

De todas formas, hay una buena razón para verla: fue creada por las Hermanas Wachowski, que también hicieron Matrix. El título anticipa algo de la trama. Son ocho historias de ocho desconocidos, cuyas vidas se vinculan telepáticamente.

Las diferentes culturas, las razas y, por supuesto, las orientaciones sexuales forman parte de las tramas, que tampoco escapan de la temática religiosa. Un elenco con gran química, buena dirección y un final, quizás, algo complaciente con los fans.

4) Historias de San Francisco (Netflix)

El que quiera conocer cómo era el movimiento LGBT, en ciernes todavía, de los EE.UU. debe viajar a la San Francisco de los años ’60. Esta serie lo hace a través de la historia de una gran casona y su dueña.

Anna Madrigal es una anciana transexual y propietaria de la vivienda número 28 de la calle Barbary Lane de la ciudad del estado de California. Llegó al lugar en 1966 y se convirtió en una activista por los derechos de las minorías sexuales.

El cumpleaños número 90 de la gran matriarca es el punto de partida de Historias de San Francisco, la serie queer de Netflix, con diez episodios de una hora cada uno.

El conflicto generacional de la comunidad LGBT, la transición de los cuerpos, la mercantilización en las redes sociales y la gran variedad de identidades sexuales no hegemónicas son algunos de los temas que aborda la serie, que por momentos es dispersa en su guión, pero no deja de resultar entretenida.

5) Paris is burning (YouTube)

Con subtítulos en español, el documental fue punta de lanza de muchas de las series que aparecen en esta nota y sobrevive con firmeza al paso del tiempo. Filmado a mediados de los ’80 por Jennie Livingston, relata la exclusión social y la pobreza de la comunidad transgénero y de los gays latinos en Nueva York.

“Recuerdo que mi padre me dijo: ‘Tenés tres cosas en contra en tu vida. De por sí, todos los negros tienen dos: ser negros y ser hombres. Pero tu, además, eres gay. Y la vas a pasar muy, pero muy mal’”, dice uno de los entrevistados en el sensible y brillante trabajo, ganador del Sundance Film Festival y de muchos otros premios.

Ese documental y algunas series generan conciencia, llaman a la reflexión y celebran las diversidades.

Bonus track temático
Estrenada hace unos días en Netflix, la biopic Halston también merece un lugar entre los recomendados para junio.
Se trata del retrato de un ícono de la moda en la era del exceso, con la actuación de Ewan McGregor. La historia comienza en los primeros años de los ’60, cuando el diseñador se hace famoso gracias a Jackie Kennedy, que lució un diseño de Halston en la asunción presidencial de su marido, el trigésimo quinto mandatario de los Estados Unidos, John F. Kennedy.

Aunque el personaje está bien investigado y hay personajes coloridos, el guión quizás peca de superficial cuando aborda temas como el SIDA y la vida de la comunidad homosexual de la Nueva York de la época. De todas formas, la miniserie -se agradece que no estire los conflictos innecesariamente- cuenta con un McGregor magnético, que vale la pena ver.

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