Creadores de dibujos animados rusos y ucranianos se expresaron contra la guerra

«Nuestros hijos, nuestros hermanos son enviados a matar a aquellos con quienes jugaron recientemente en el mismo patio y vieron los mismos dibujos, sin distinguir si son rusos o ucranianos», coincidieron cineastas de Rusia y Ucrania. «El arte de la animación ayuda a las personas a sentirse humanas», concluyeron.

Los dibujos animados no son ajenos a la guerra. Ante el actual conflicto en Europa del Este, centenares de animadores de Rusia y Ucrania realizaron un pronunciamiento colectivo condenando el enfrentamiento armado.

“Estamos convencidos de que la guerra no trae más que muerte, dolor y destrucción. Y nada puede justificarla. La comunidad de animación de cineastas ucranianos y rusos es unida e inseparable; hemos estado trabajando juntos, viendo las películas de los demás durante muchos años. El arte de la animación ayuda a las personas a sentirse humanas. No matar, no destruir. Unir. Y hoy nuestros hijos, nuestros hermanos son enviados a matar a aquellos con quienes jugaron recientemente en el mismo patio y vieron los mismos dibujos animados, sin distinguir si son rusos o ucranianos”, señalaron en el texto que fue difundido por el medio especializado estadounidense cartoonbrew.com.

“La animación y el arte en general siempre han estado imbuidos de un espíritu antibelicista. Creemos que las acciones militares actuales están dirigidas no sólo contra nuestros amigos y colegas ucranianos, sino contra todas las personas, la humanidad y en su conjunto. Estamos en contra de la guerra. Queremos que las palabras sobre el pueblo hermano no se conviertan en una maldita pesadilla”, finalizaron.

Entre quienes firmaron el texto, se encuentran figuras como el ruso Yuri Norstein, autor de una de las obras cumbres de la animación, “Erizo en la niebla” (1975), un corto que influyó mucho a creadores como Hayao Miyazaki.

Otras firmas destacadas son las de Andrey Khrzhanovsky, creador de la primera película animada censurada durante la época soviética; Konstantin Bronzit, nominado dos veces a los premios Oscar; e Igor Kovaylov, director de la película de los Rugrats, una serie estadounidense muy popular en los 90.

Un poco de historia

Tanto la animación rusa como la ucraniana tienen una larga historia, con muchos momentos de íntima relación y otros de distanciamiento. En la época zarista, existieron grandes creadores que pusieron a Rusia en la vanguardia de la animación. Con la Revolución de 1917, los dibujos animados llegaron a las grandes masas con la agitación y propaganda bolcheviques. Y desde mediados de la década del 30, el estudio Soyuzmultfilm generó centenares de obras animadas que compitieron en calidad con las occidentales. Actualmente,» Masha y el Oso» mediante, la animación rusa alcanzó gran visibilidad a nivel mundial.

De Ucrania se sabe menos. La primera creación animada ucraniana data de hace 95 años. Todo comenzó en 1927, con “El cuento del toro de paja”, un corto de diez minutos del cual no quedó registro.

En 1934 animadores ucranianos crearon “Murzilka en África”, sobre dos niños soviéticos que salvan a un niño africano de la opresión y la crueldad de los esclavistas blancos. Se trata de la primera animación hecha en Ucrania de la que hay registro y -si se la compara con las creaciones estadounidenses del mismo periodo- es de avanzada en su antirracismo.

De 1967 data uno de los dibujos animados más característicos. Fue creado por el estudio Kievnauchfilm (fundado en 1959) a partir de una carta que mandó un desconocido haciendo una propuesta. De ahí surgió la película “Cómo los cosacos cocinan kulish”, que fue un éxito. Tanto los cosacos como el kulish, un plato hecho en base a avena, son típicos de Ucrania. Luego de la película, se hicieron varias animaciones más con los mismos personajes.

Se siguieron haciendo varias producciones más hasta el colapso de la URSS. En la era post soviética se perdieron todos los archivos de Kievnauchfilm. Aparentemente, fueron completamente destruidos por oficiales del Ministerio de Cultura ucraniano.

En el nuevo milenio la animación ucraniana comenzó a renacer. En 2005, presentaron “Pobreza”, una película que recuerda por su estilo a “Pollitos en fuga”. Lejos del contexto geopolítico actual, se trata de una coproducción ruso-ucraniana.

En 2016 se estrenó “El hechizo del dragón”, la primera película animada ucraniana en 3D, con gran éxito. Fue proyectada en el Festival de Cannes.

En 2017, por el 90 aniversario de su animación, Ucrania tuvo un stand especial en el Festival Internacional de Annecy. A partir de entonces se comenzó a realizar “Mavka, la canción del bosque”, cuyo estreno estaba previsto para fines de este año en las salas ucranianas.

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La Rioja Digital

La Rioja Digital es un pequeño medio digital fundado en Junio de 2021 por un grupo de periodistas dispuestos a apostar por la información en tiempos de postverdad.