«La casa de papel 5 » llegó a Netflix ¿Por qué nos engancha tanto?

Desde el 3 de septiembre se puede ver la quinta parte de la tan aclamada serie de Netflix. Al parecer esta superproducción se convirtió en una de las series más vistas de la actualidad y la serie original de Netflix más vista de la plataforma: Cuenta con un público de 65 millones de personas.

En esta última entrega, nos volvemos a encontrar con el contenido de calidad al que nos tienen acostumbrados pero con algunas variantes: Un comienzo de temporada pintoresco (rodado en Dinamarca) diálogos ingeniosos y elegantes actuaciones. El personaje de Berlín interpretado por “Pedro Alonso” es un claro ejemplo de esto, ya que su impecable interpretación, lejos de parecer una especie de explotación de un personaje que sólo puede aparecer a través de flashbacks, le otorga la redondez necesaria para que la historia siempre vuelva al principio (“La hora cero” como la llaman en la serie) y de esta forma, los espectadores tenemos la sensación de que “se atan todos los cabos”. La presencia de Berlín, y ciertos diálogos que tiene con su hijo, nos hacen recordar también los ideales y las razones que tienen los protagonistas para hacer lo que hacen.

Por otro lado, también nos encontramos con que, para favorecer a la acción, el desarrollo de los personajes queda algo desdibujado. Por ende, la trama se centra únicamente en generar una tensión de clímax constante: Esto puede provocar cierta abrumación y cansancio a los espectadores (sobre todo antes del final ya que aquí es donde vemos hacia donde confluye toda esa tensión y por ende, sentimos que podría llegar a estar justificada)

Esta quinta entrega vuelve a mantenernos increíblemente atentos durante todos los capítulos, pero, también carga con ciertos problemas de quiebre con la verosimilitud además de generar la sensación de que la tensión está siendo algo forzada, ya que casi no hay momentos de respiro o tranquilidad que generen el contraste necesario para que dicha tensión funcione: Por ende, casi al final de la temporada, puede que nos den ganas de abandonar por un rato o por unos días la serie, para descansar un poco y retomar luego

Respecto al final, (ATENCIÓN: SPOILER) parece que esta quinta temporada, no se anda con vueltas: El heroíco sacrificio de uno de sus personajes nos recuerda a un clásico del cine mundial (cierta gran película del director y guionista francés Jean Luc Besson) y otorga quizás el clímax más importante a lo largo de todas las temporadas. Este punto de giro será crítico para el desarrollo de la segunda parte de la quinta temporada.

Para cerrar, podemos afirmar que “La casa de papel” se posiciona ya cómo el gran peso pesado de Netflix: Ya que además de contar con millones de espectadores en todo el mundo, un guión original, muy buenos diálogos, e inolvidables actuaciones, la tensión que genera en el espectador se basa en la constante pregunta de si los protagonistas sobrevivirán: cosa que nos mantiene y nos mantendrá atentos a la siguiente entrega de la serie más vista de Netflix.

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Belén Carabajal

Guionista y Estudiante de Tecnicatura en Redacción.