La Rioja y los Cosplays en su día internacional

Hoy 27 de agosto es el Día Internacional del Cosplay, seguro te preguntarás qué es y porqué tiene un día internacional.

Bueno para comenzar a hablar de este tema tenemos que aclarar algunas cosas como el término cosplay, que viene de la contracción de “costume play” y se refiere a la actividad de disfrazarse e interpretar (esto segundo no siempre pasa) un personaje de ficción, ya sea de una serie, película, cómic, videojuego u otros productos culturales, como un mito o personaje de una leyenda.

Las personas que practican esta actividad, a quienes se les nombra como cosplayers, suelen ser fanáticos de dichos personajes o de las producciones a las que pertenecen. Cada cosplayer lleva a cabo sus propios cosplays y para tal fin pasan muchos días haciendo estos disfraces y sus respectivos accesorios o complementos, cuándo se los necesitan claro. Este hobby, y en algunos casos trabajo, puede tomar hasta meses de esfuerzo dependiendo del disfraz y el nivel de detalle que requiera o se quiera alcanzar.

Al preguntarse cómo nació este fenómeno, se puede explicar que comenzó con un grupo de jóvenes en Japón, durante los años 70 en una tienda de mangas y la primera vez que se acuñó el término fue por Nobuyuki Takahashi (productor de cine) en un artículo sobre uno de los primeros eventos de cosplay Comic Market (Aka Comiket). Otro registro del que se habla es un evento de ciencia ficción, también ocurrido en los 70 ‘s, en el que algunas personas fueron vestidas como personajes de Star Trek, por lo que su origen no está muy definido en el mapa. Desde aquella época los seguidores de esta afición han ido en aumento y pueden encontrarse en eventos como la Cosplay Expo de Japón, o más cercano en nuestro país en convenciones como la Comic Con Argentina, la Mendotaku de Mendoza, la CAF en Córdoba o la Otakai aquí en La Rioja.

Pelucas, tela, cartón, pintura acrílica y maquillaje por nombrar algunos de los elementos que son familiares para cosplayers riojanos como ocurre en el caso de Egle Sanchéz, quien es actualmente estudiante de la Licenciatura de Artes Plásticas en la UNLaR. Comenzó a hacer cosplays a la edad de 15 años y el primero que hizo fue del personaje Death the Kid del anime Soul Eater que además fue un genderbend, o sea cuando se cambia el género del personaje que se busca interpretar, y cuenta que le tomó tal una semana finalizarlo y se ayudó utilizando elementos que ya tenía para hacerlo. El cosplay que más trabajo le ha llevado es uno de Wonder Woman, inspirada en la versión de Gal Gadot, utilizando técnicas que hasta ese momento no había intentado para hacer un corsé, un escudo y una espada, tomándole un mes en total para este proyecto con el cuál ganó 2do lugar en un concurso.

En La Rioja esta práctica comenzó hace unos 10 años atrás en eventos sobre cultural oriental y aún hoy hay varios cosplayers que se pueden seguir a través de redes sociales, como es el caso de Julieta (@juli.s2_), Keila (@_milkymoo_), Mimi (@mimi.xiong_), Irupe (@kuro.kobeni). Por su parte, en Argentina, hay otros casos de grandes exponentes del cosplay que incluso han representado al país en concursos o siendo invitados especiales en convenciones, tales como Noelia Bustaver alias Aome Katze (@aome.katze) ganadora de un concurso de cosplay organizado por El Jardín Japonés; Eugenia Moyano (@euge_cosplay); Sergio (@stardust.s.cosplay); Danu (@danucosplay) quien trabaja con VSG Latinoamérica; o Polly (@pollypyun).

La práctica de los cosplay convierte a quienes la realizan en artistas completos, puesto que terminan aprendiendo sobre dibujo, pintura, costura, maquillaje artístico, así como de efectos especiales y/o body paint, entre otros. Entonces, estamos hablando de artistas visuales, esa puede ser una buena descripción para explicar qué es y hace un, una o une cosplayer y en consecuencia un cosplay puede definirse como una forma de arte propia de nuestra época.

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