Producen hongos comestibles a partir de residuos de poda de olivo

El departamento Chilecito representa uno de los principales polos de desarrollo agroindustrial de la región noroeste del país. Se destaca por el crecimiento sostenido en superficie cultivada de industria olivícola y vitivinícola.
Como resultado de estas actividades agroindustriales se generan anualmente miles de toneladas de residuos a partir de la poda de olivo y vid cuyo manejo, tratamiento y almacenamiento ocasiona una importante preocupación medioambiental.

En este sentido, y apuntando a contribuir con el cuidado de medio ambiente, Natalia Leal, licenciada en Nutrición e investigadora de la Universidad Nacional de Chilecito (UNdeC) estudió esos residuos, que son considerados desechos, para convertirlo en un sustrato aprovechable para la producción de nuevos productos que le otorgarán un valor agregado a los mismos.

A partir de ese sustrato, formulado con residuos de poda de olivo, se desarrolló la producción de las setas (hongos comestibles) con los consecuentes beneficios económicos y ambientales.

Este hongo pertenece al género pleurotus (girgola) y se caracteriza por su importante aporte proteico, alta concentración de fibra, bajo aporte de sodio y actividad antioxidante que se correlaciona con su contenido fenólico. La seta ha sido objeto de estudio en diferentes partes del mundo por su alto valor gastronómico, alta adaptabilidad, agresividad, productividad y desarrollo satisfactorio en materiales de desecho de carácter lignocelulósico.

En relación a la investigación, la Licenciada Natalia Leal precisó que “La investigación trata sobre la producción de hongos comestibles, más conocidos como gírgolas, con una finalidad orientada al desarrollo sustentable en base a un alimento genuino y nutritivo”.

Si bien la investigación se encuentra en plena ejecución, sostuvo que “Por el momento se logró inocular el hongo con desarrollo positivo en restos de poda de olivo y nos encontramos a la espera de los resultados en los sustratos de poda de vid y cáscara de nuez. Como así también falta conocer la composición química-nutricional tanto de los sustratos como de los hongos comestibles” puntualizó.

Los resultados obtenidos hasta el momento, representan un aporte significativo para la comunidad científica no solo por la producción y desarrollo de alimentos sino también porque está aplicado a darle finalidad productiva a los restos de la agroindustria local que actualmente no cumplen una función más que la contaminación ambiental y por otro lado “conocer la composición química-nutricional de estos hongos en relación a las propiedades químicas de sus sustratos sabiendo desde la base que nutricionalmente los Pleurotus ostreatus con considerados por su aporte en fibra y proteínas en comparación con sus pares” aseguró la investigadora.

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Karina Nuñez

Integrante de La Rioja esCiencia, la esencia del conocimiento