¿Qué hace tan llamativo a Guten tag?

He visitado antes a Guten tag desde que abrió en 2017, pero no muchas veces como otros cafés de la ciudad, y no precisamente porque no quisiera explorar sus propuestas del menú; sino que casi siempre está lleno y, como cualquier otro consumidor, esto me hacía preguntarme qué convertía tan llamativo a este lugar. Y por supuesto me di a la tarea de averiguarlo en carne propia.

Comencé pidiendo un espresso, el cual estaba con un tueste excesivo. Un ligero dejo de algo como aceite. Esa sensación aceitosa no me permitió disfrutarlo y distraía mucho al paladar. Con un sabor ácido muy marcado que no contrastaba bien con la textura que mencioné antes. También tenía mucha espuma. Esto me pareció raro así que decidí volver varios días después y pedir otro para corroborar si sólo fue un mal día de café o si tenía que ver con su variedad o incluso con el proceso de su barista para preparar la bebida. La idea de volver fue buena porque en efecto cambió muchísimo el café, para empezar, tenía un cuerpo ligero, no era tan espumoso como la vez anterior y si mantenía mucha acidez, pero no tanta. Era mucho mejor y se disfrutaba como corresponde, con poco dulzor puro, pero aun así con un aroma muy bueno. Esto último me hizo pensar que se trataba de un tueste más claro que la experiencia anterior.

Algo que quiero resaltar es que, en las dos oportunidades, que no tuvieron muchos días de diferencia, hubo un detalle que cambió y es que la primera vez en los cafés venían con un amaranto. Este estaba bien crocante, su sabor me recordaba a la tapita de una maicena, dulce con un ligero toque a limón. Fue un buen toque que casi ya no se usa, o por lo menos en los cafés que fui últimamente no lo vi. Reitero, no siempre viene, pero es algo a considerar. Consejo: cuidado que no se les caiga cuando quieran tomar la cuchara. Me pasó.

Otra de las formas de probar su café fue un latte saborizado de vainilla. Tenía la clásica hoja dibujada y por supuesto se veía mucha espuma por encima. Me pareció muy rico, bastante dulce. No recomiendo ponerle azúcar porque como estaba sabía lo suficientemente dulce o máximo un sobrecito. Venía con una textura cremosa, con un aroma riquísimo, obvio a vainilla y en cuestión de sensaciones que puede dar una bebida, a este podría describirlo como envolvente. Muy bien integrados los ingredientes con el shot de espresso. Tiene el sabor de cómo se me ocurre que sabe la esencia de vainilla. Pediría siempre uno de estos o de otro sabor. De los mejores que he probado en mi vida en cuestión de latte.

Pasando al latte vegano, este tenía un aroma dulce. El aspecto era el latte art clásico con la flor u hojita muy conocido. Buen cuerpo por la leche de almendras y con un café que se apreciaba bien, ambos sabores balanceados sin resaltar más uno que el otro. Si aún no lo hicieron y piensan probarlo, con sólo un sobrecito de azúcar me parece suficiente para endulzar. De esta forma podrán disfrutar más de sus sabores. Eso sí, esta opción de leche es la única que tienen por si tienen una alergia a las almendras o este tipo de leche vegetal no es de su agrado.

Ahora hablando de cómo acompañar nuestra bebida probé dos opciones. Una fue las tostadas con mix de semillas (las que suelen llamarle de desayuno), huevo revuelto, palta y untada de queso crema. Trae queso derretido y tomate que recuerda a una pizza. Respecto al término de tostado era medio, sin estar oscuro y bien crocante. Son una buena combinación de sabores y que satisface lo suficiente en cuanto a porciones. Esta opción de comida es apta para celíacos, ya que el pan es integral.

También probé un bagel llamado «huevo cate». Excelente. Con una mayonesa ligera, huevo frito con una yema bien cocida, jamón cocido, palta y un mix de semillas tanto dentro como por encima, a modo de decoración. Una buena armonía de sabores. La textura era suave, esponjosa como panificación fresca, recién hecha. Éste combinado con cualquier infusión o bebida, llena. O al menos es suficiente. Lo recomiendo 100% si buscan consumir algo contundente o para los fanáticos de lo salado. Y al ser tan llenador se puede compartir entre dos pidiendo cubiertos para ambas personas.

¿Mi recomendación? El espresso con el bagel huevo cate para lograr un desayuno potente, que nos cargue energías. O pedir un latte saborizado con el bagel si es para una merienda, horario que también recomiendo porque suele ser más tranquilo y fácil para conseguir lugar. Incluso si su fuerte no son los sabores fuertes, un latte normal o como el vegano van muy bien si no se animan a un espresso solo.

La decoración es acogedora. Con muebles de estilo más antiguo. Vitrales en una de las salas o habitaciones con vista al pequeño patio el cual también tiene lugares para sentarse. Pero con música más movida de lo que se podría esperar, lo que le da un estilo fresco y retro al ambiente. Sobrio respecto a los colores en las paredes, las que están acompañadas de decoraciones también retro por sus diseños y detalles desgastados.

Guten tag tiene una oferta muy variada. En algunos casos con muchas opciones de sabores distintos de un mismo producto. Y cabe decir que tienen el servicio para llevar con más de un tamaño de vaso, los cuales están customizados muy acorde a la marca y son hasta algo vistos en la mano. Tal vez no sea la confitería más económica, pero sí tiene mucho en su menú que vale lo que cuesta. Y recomiendo que le den una oportunidad a este lugar si aún no fueron o que hagan las combinaciones que les recomiendo porque seguro les gustarán y las podrán disfrutar mucho.

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Cami Mercado

Estudiante de Lic. en Comunicación Social. Fan del café, el mate y la comida en general.