Temor empresarial por el ambientalismo «antiproductivo»

Diversas cámaras empresarias consultadas por Ámbito consideraron que la imposición de una agenda ambiental «sin visión productiva» genera «temor, incertidumbre, y freno a inversiones en proyectos de largo plazo»

La prohibición de actividades productivas con potencial exportador promovidas por el Ministerio de Ambiente genera fuertes internas dentro del Gobierno y encendió todas las alarmas en el sector empresarial. El primero en alzar la voz fue el Consejo Agroindustrial, al criticar el “posicionamiento parcial” de la cartera de Juan Cabandié, donde ponen en discusión lo que llaman “modelo hegemónico de desarrollo”. Diversas cámaras empresarias consultadas por Ámbito consideraron que la imposición de una agenda ambiental “sin visión productiva” genera “temor, incertidumbre, y freno a inversiones en proyectos de largo plazo”.

Empresarios siguieron de cerca dos acontecimientos que se sucedieron en la misma semana: en Tierra del Fuego, se prohibió la salmonicultura, una actividad que en Chile genera 5.000 dólares de exportación, más de lo que Argentina le exportó a Brasil, su principal socio comercial, en lo que va del año (según el Indec). Este jueves, Cabandié visitó la provincia. El ministro considera que la medida lo “llena de orgullo” y que Argentina tiene que “celebrar” haber sido “líder en el mundo” en la prohibición de esta actividad.

El otro acontecimiento fue la decisión del Ministerio de Ambiente de que no se aprobarán más permisos para la exploración de petróleo en las costas del mar argentino, una actividad que promueve la Secretaría de Energía, que depende del Ministerio de Economía, y la cual generaba interés en diversas empresas, incluida la estatal YPF. Equinor, uno de los gigantes del sector offshore, analiza frenar las inversiones en el país. El año pasado, Cabandié había criticado Vaca Muerta, al decir que “es inconcebible” lo que ocurre allí.

El empresariado conoce y comparte la mirada de Matías Kulfas, ministro de Desarrollo Productivo, en estos temas, dado que el economista la expresó públicamente. Esta semana, en una entrevista radial, aseguró que prohibir actividades productivas “es una decisión equivocada”, y por el contrario promueve una tercera vía, a través de regulaciones y tecnologías amigables con el medio ambiente. En privado, en reuniones con cámaras empresarias, como tuvo la semana pasada con los metalúrgicos de Adimra, les pidió a los empresarios que sean “aliados” en salir a militar por un desarrollismo verde.

Pese a conocer la visión de Kulfas la hegemonía que hay dentro del Ministerio de Desarrollo Productivo, consideran que no hay una “conducción” dentro del Poder Ejecutivo, por lo que aseguran que es una “incertidumbre” qué modelo se va a imponer.

Los primeros en alzar la voz fueron los ejecutivos del Consejo Agroindustrial, el campo que dialoga con el Gobierno. El motivo fue la Ley Yolanda, aprobada por el Congreso, que establece la capacitación de todos los funcionarios en temas de ambiente. Entre los lineamientos, que le llegarán a todos los trabajadores del sector público, se establece que hay que discutir el “modelo hegemónico de desarrollo, anclado en la expansión del mercado como ideología”. El contenido de la capacitación pide “transformar el modelo de producción”. Desde el Consejo Agroindustrial pidieron una audiencia y serán recibidos la semana que viene por el Ministerio de Ambiente. Consideran que esta mirada “expone que el saber científico no es relevante”.

Fuentes de la Unión Industrial Argentina (UIA) contaron a este diario que siguen de cerca estos temas y ven al gobierno “fraccionado”. Aseguran que Argentina tiene mucho para avanzar en la agenda verde, pero sin “mirada prohibitiva”. De hecho, temen que la minería de litio, la gran apuesta del Gobierno para la cual trabaja en dos proyectos de ley, sea la nueva “papelera Botnia”, y termine vedada por el “ambientalismo más extremo e ingenuo”.

“Hay falta de coordinación dentro del Gobierno, y esto produce incertidumbre en inversiones de largo plazo”, aseguró Eduardo Gigante, consultor de empresas en temas de minería del litio, para la cual una inversión lleva entre 7 y 10 años. “Creo que va a prevalecer la mirada del Ministerio de Desarrollo Productivo, porque Argentina necesita dólares y para eso requiere de producción para salir del subdesarrollo”, analizó

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
No se encontro al autor